El hombre que fue jueves.

Autor: Gilbert. K. Chesterton.

Editorial: San Francisco

Nro. de Páginas: 220

Tamaño: 14,5 x 20,5 cm

Tapa: Blanda

Idioma: ESPAÑOL

 

SINÓPSIS

Conocido principalmente por los relatos protagonizados por el Padre Brown, brillante escritor y pensador británico Gilbert. K. Chesterton escribió otros títulos al margen del detective sacerdote, entre ellas “El hombre que fue jueves” (1908), popular libro de intriga policiaca utilizada para establecer una oposición entre el mal y el bien, el orden y el caos; para disponer una diatriba sobre los fines del anarquismo, doctrina política en boga en los tiempos en que está novela fue redactada, con el ajuste de unos personajes y situaciones a la construcción intencional de una parábola metafísico- religioso.

Es curioso como Chesterton identifica la anarquía como un medio para satisfacer a las clases altas, no con la búsqueda de las necesidades del pueblo.

Los ricos se quejan por el mero hecho de ser gobernados, no quieren que nadie les mande, en cambio los pobres se quejan simplemente por el mal gobierno, deseando un gobierno justo que pueda solucionar sus problemas.

La intriga, con el sutil sentido del humor y el ritmo narrativo qué caracteriza a G. K. Chesterton, elementos fantásticos y una fenomenal ambientación de la ciudad de Londres, centra su acción en las andanzas del personaje Gabriel Syme, poeta y policía que se  integrará en la cúpula anarquista con el nombre en clave de Jueves con la intención de desmantelar sus actividades terroristas. La identidad ed los demás componentes, llamados como los nombres de la semana y liderados por Domingo, comenzarán a complicar el caso.

El desarrollo de tal intriga, muy ambicioso, incluye aspectos filosóficos y metafísicos con un encarnizado enfoque psicológico en sus personajes símbolos y un tono de creciente paranoia, unos excelentes diálogos y un buen número de referencias bíblicas. Todo ello conforma una especie de enigmática alegoría crustiana que subyace en su apariencia de escapista novela policiaca, obra clave de este fenomenal narrador.

 

El hombre que fue jueves.

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El hombre que fue jueves.

Autor: Gilbert. K. Chesterton.

Editorial: San Francisco

Nro. de Páginas: 220

Tamaño: 14,5 x 20,5 cm

Tapa: Blanda

Idioma: ESPAÑOL

 

SINÓPSIS

Conocido principalmente por los relatos protagonizados por el Padre Brown, brillante escritor y pensador británico Gilbert. K. Chesterton escribió otros títulos al margen del detective sacerdote, entre ellas “El hombre que fue jueves” (1908), popular libro de intriga policiaca utilizada para establecer una oposición entre el mal y el bien, el orden y el caos; para disponer una diatriba sobre los fines del anarquismo, doctrina política en boga en los tiempos en que está novela fue redactada, con el ajuste de unos personajes y situaciones a la construcción intencional de una parábola metafísico- religioso.

Es curioso como Chesterton identifica la anarquía como un medio para satisfacer a las clases altas, no con la búsqueda de las necesidades del pueblo.

Los ricos se quejan por el mero hecho de ser gobernados, no quieren que nadie les mande, en cambio los pobres se quejan simplemente por el mal gobierno, deseando un gobierno justo que pueda solucionar sus problemas.

La intriga, con el sutil sentido del humor y el ritmo narrativo qué caracteriza a G. K. Chesterton, elementos fantásticos y una fenomenal ambientación de la ciudad de Londres, centra su acción en las andanzas del personaje Gabriel Syme, poeta y policía que se  integrará en la cúpula anarquista con el nombre en clave de Jueves con la intención de desmantelar sus actividades terroristas. La identidad ed los demás componentes, llamados como los nombres de la semana y liderados por Domingo, comenzarán a complicar el caso.

El desarrollo de tal intriga, muy ambicioso, incluye aspectos filosóficos y metafísicos con un encarnizado enfoque psicológico en sus personajes símbolos y un tono de creciente paranoia, unos excelentes diálogos y un buen número de referencias bíblicas. Todo ello conforma una especie de enigmática alegoría crustiana que subyace en su apariencia de escapista novela policiaca, obra clave de este fenomenal narrador.